miércoles, 8 de enero de 2014

Ayuntamiento de Madrid: 2 millones de euros para reformar su página

El Ayuntamiento de Madrid prevé gastar casi dos millones de euros en los próximos meses para “renovar” su página de Internet. En concreto, destinará 940.000 euros a este proyecto, y otros 980.000 euros a soportar el portal web en la nube. Surrealista.


“Tras un análisis exhaustivo, concluimos que, dado que el portal está de cara al ciudadano, debemos empezar a aprovechar los beneficios que nos da la nube en estabilidad”, explicó José Miguel González, gerente del organismo municipal de Informática, según recogía ayer el diario El País.

El citado diario asegura que el Ayuntamiento invertirá este año 86 millones de euros en el organismo de Informática, la misma cantidad que en atención a mayores y el doble que en el servicio de emergencias Samur. Entre otras cosas, destinará 940.000 euros a renovar su página web, y otros 980.000 euros a soportar el portal web en la nube.

El portal, construido durante la etapa (2003-2011) como alcalde de Alberto Ruiz-Gallardón (PP), permitió al Ayuntamiento obtener en 2012 la máxima puntuación del organismo Transparencia Internacional en información sobre la Corporación municipal, relación con los ciudadanos, transparencia económica-financiera y en materia de urbanismo.

Los Españoles gastan menos y ahorran menos

La tasa de ahorro de los hogares e instituciones sin fines de lucro descendió ocho décimas en el tercer trimestre de 2013 en relación al mismo periodo de 2012, hasta el 9,2% de su renta disponible, su nivel más bajo en un tercer trimestre desde el año 2007, según el INE.



En relación al segundo trimestre de 2013, la tasa de ahorro de los hogares registró en el tercer trimestre un descenso de más de cinco puntos, desde el 14,9% de su renta disponible hasta el 9,2%. Esta cifra es muy similar a la experimentada en el tercer trimestre de 2007 (9%), cuando se produjo el estallido de la crisis.

Desde entonces, la tasa de ahorro de las familias ha experimentado muchas variaciones, alcanzando su mínimo en el primer trimestre de 2012 (cerca de un 1%) y su máximo, en el segundo trimestre de 2009, cuando se situó en el entorno del 24%.

Aunque el gasto en consumo final de los hogares bajó en el tercer trimestre de 2013 un 0,4%, hasta los 147.037 millones de euros, también descendió su renta disponible, un 1,6%, hasta 162.521 millones de euros, lo que provocó que el ahorro de los hogares fuera en el tercer trimestre del año pasado un 9,1% inferior al de un año antes (14.932 millones de euros).

No obstante, el ahorro generado por los hogares fue suficiente para financiar sus inversiones, que alcanzaron los 10.404 millones de euros en el tercer trimestre de 2013, un 10% menos que en el mismo periodo del año anterior, y para compensar el saldo negativo en transferencias netas de capital percibidas (-234 millones de euros).

De esta forma, los hogares presentaron en el tercer trimestre del año pasado una capacidad de financiación de 4.294 millones de euros, por debajo de los 5.186 millones de euros del mismo trimestre de 2012.

Lavarse las manos previene el 80% de diarreas

El correcto lavado de manos es una de las medidas preventivas por excelencia y se estima que las diarreas podrían reducirse en 80% con esta práctica.


El lavado de manos, previene muchas enfermedades como las diarreas y las infecciones respiratorias agudas que son los dos síndromes clínicos que causan la muerte de 3.5 millones de niños menores de 5 años en el mundo.

También previene infecciones cutáneas, conjuntivitis, parasitosis, síndrome respiratorio agudo (SRA), gripe aviar, influenza A H1N1, y genera beneficios para las personas que viven con VIH/SIDA.

Momentos claves:
Los momentos claves son cuando las manos están visiblemente sucias y antes de:
- La lactancia materna
- Comer, manipular y/o cocinar los alimentos
- También se debe asear las manos antes y después de cambiar los pañales a los bebés y de atender a familiares enfermos en casa

Otros momentos para la higiene de las manos son:

- Después de usar el baño para la micción y/o defecación
- Luego de hacer la limpieza del hogar
- Tras la manipulación de animales
- Después de haber tocado superficies contaminadas
Para un correcto lavado de manos se debe usar jabón líquido o en barra, una jabonera con orificios para drenar la humedad del jabón y evitar los gérmenes, agua para consumo humano y papel toalla o tela limpia para secar las manos.


5 hábitos que te causan infelicidad

En alguna ocasión te has sentido, triste, sin ganas de hacer nada, miedo, ansiedad. Éstos, pueden ser signos asociados a la infelicidad, pero ¿qué lo provoca? ¡Descúbrelo!


Diversos estudios han demostrado que ciertos hábitos causan infelicidad. Evita que te suceda, te compartimos cuáles son:
5 hábitos que te causan infelicidad

1. Ver la televisión. De acuerdo a un estudio realizado por sociólogos de la Universidad de Maryland, las personas que dedican su tiempo a ver la televisión son más infelices.
Los datos demostraron que las personas ven la televisión 20% más que las personas felices. El hábito de ver la televisión puede ofrecer un placer inmediato, ya que la televisión suele ser una actividad pasiva que actúa como una vía de escape para los espectadores.

2. Uso de redes sociales. Investigadores de la Universidad de Michigan, encontraron una relación entre el bienestar de las personas y el uso de las redes sociales.
Después de evaluar a 82 jóvenes, sobre su estado de ánimo al utilizar facebook, encontraron que aquellos que utilizaban con frecuencia la red social presentaron menores niveles de satisfacción con su vida.
Los adolescentes que utilizan facebook con mayor frecuencia presentaron síntomas narcisistas, mientras que los adultos jóvenes más activos presentan signos de trastornos psicológicos, como comportamientos antisociales.

3. Soñar despierto. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Harvard, demostró que la capacidad que los humanos tenemos de divagas o “soñar despiertos” con pensamientos del pasado o cuestiones a futuro nos hacen infelices.
"Una mente humana es una mente que vaga, y una mente que vaga es una mente infeliz."

4. Trabajo. Psicólogos de la Universidad de Valencia, encontraron que cuando el miedo a perder el trabajo aumenta, las personas se sienten menos satisfechas con sus vidas personales, y con menos compromiso en el trabajo.

5. Abuso de alcohol. De acuerdo con un estudio realizado por el Hospital de San Juan (Alicante), en España, el consumo de alcohol es relacionado con trastornos psicológicos.
Entre los principales se encontraron la depresión, el trastorno por estrés postraumático y el trastorno de ansiedad con crisis de pánico.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México es uno de los países con ciudadanos más felices, ya que 85% de los mexicanos encuestados para conocer su nivel de felicidad, manifestó que cada día vive más experiencias positivas que negativas.
Aunque muchos hábitos causan infelicidad, lo cierto es que en ocasiones son inevitables; sin embargo, el nivel de felicidad depende de ti. Una vida saludable, activa y positiva te ayuda a hacer la diferencia entre ser feliz o infeliz. ¿Qué opinas?

El video de Michael Schumacher, se ve que iba lento y fuera de la pista

La Fiscalía a cargo de la investigación sobre el accidente de Michael Schumacher presentó un informe basado en el video captado por la cámara que el expiloto llevaba en el casco.



A partir de las imágenes, los investigadores pudieron afirmar que Schumacher se encontraba en un lugar "más allá de lo permitido" cuando se accidentó y que "estaba fuera de pista cuando perdió el equilibrio".

Según el informe, el campeón de Fórmula Uno, "circulaba a una velocidad reducida por la pendiente, no se puede determinar una cifra concreta y era una zona donde no se podían tomar muchas curvas".

"El vídeo (de unos dos minutos de duración) confirma los elementos que ya teníamos", explicó el representante de la fiscalía que habló ante los medios de comunicación.

 

"Schumacher se encontraba entre tres y seis metros fuera de la pista, que estaba bien señalizada y chocó con una roca a 8 metros del borde y perdió el conocimiento", expresó el representante de la policía francesa.

También agregó que "Schumacher es un buen esquiador" y que "las normas de velocidad se cumplieron" a pesar de haberse salido de pista.

El curriculum de nuestros MINISTROS, asi se entiende como va España.

Lo que pocos medios de comunicación explican es quienes son realmente estas personas y el motivo del nombramiento. A algunos les parecerá que la siguiente lista es una broma, pero por desgracia es completamente real.

   Luis de Guindos: Ministro de Economía y Competitividad. Aunque parezca increíble, este señor Presidía en España y Portugal el banco Lehman Brothers (el banco que quebró y desató esta crisis en la que estamos metidos). Quizás por esto no
están en prisión, a los responsables de la crisis les hicieron ministros. Con la quiebra de la empresa que presidia Luis de Guindos, provocó un agujero de 2.600 millones de euros en España. Según sus palabras, pretende acabar con la negociación colectiva en España, además, pretende que el Estado asuma los tóxicos de las finanzas inmobiliarias para “sanear” el sistema (es decir, que paguemos los ciudadanos sus chapuzas en la banca). De Guindos participó apenas unas horas después de la victoria del PP en un seminario de la fundación FAES en la que se dijeron cosas como: “El Estado es el problema”; “hay que vender las empresas públicas, rebajar los costes de despido, eliminar todas las agencias públicas”. “Hay que cambiar el sistema de financiación de las pensiones e introducir libertad de mercado en un grado mucho mayor que el actual en la economía”. Según dicen en la web Rebelión, en la actualidad es el director del Instituto de Empresa y también al Consejo de Administración de Endesa, del Consejo de Administración de Unedisa (editora de El Mundo y Expansión) y Banco Mare Nostrum (BMN, encabezado por la antigua CAJA MURCIA.
   Pedro Morenés: Ministro de Defensa. Persona muy religiosa y cercana al Opus Dei (fuente: Eskup.com-El País). Un mes antes de las elecciones generales en España, era traficante (legal) de armas y presidente en España de la empresa panaeuropea MBDA que fabrica misiles, también era consejero de una empresa llamada Segur Ibérica, la empresa de seguridad que defiende a los modernos pescadores españoles que acabaron con el pescado de los pescadores tradicionales somalies y a causa de ello se hicieron piratas. Curiosamente estas dos empresas que presidía, proveen el armamento a las Fuerzas Armadas españolas (el ministerio que él preside ahora). Esto es de locos, hacerse jefe de su principal cliente para poder comprar con DINERO público más “juguetes” a su ex empresa. También fue consejero y representante de la empresa armamentística española llamada Instalaza S.A. Según The New York Times, una de sus empresas fue la que vendió bombas racimo a Gadafi en 2008, que después este utilizó para masacrar a la población libia.
   Arias Cañete: Ministro de Medio Ambiente y Agricultura. Trabajó como abogado del estado en la época franquista, hasta 1978 que se dedicó a la política. Especialista en meter la pata, defendió que el trasvase del Ebro se haría “por huevos”, defendió comer chuletones en plena crisis de las vacas locas, defendió la integración de los inmigrantes diciendo que no sabían ni servir mesas en los restaurantes, o que si las urgencias estaban colapsadas no era por falta PRESUPUESTO , sino por culpa de estos emigrantes. Una persona con siete vehículos y con participaciones millonarias en petroleras (más de 325.000 Euros). Recibió 43.122 Euros en dividendos de petrolífera Ducar (un ministro de medio ambiente cobrando de una petrolera, increíble), Mafre, BBVA y Santander.
   Cristóbal Montoro: Ministro de Hacienda y Administraciones públicas español. Es el máximo responsable que en España se bajen los sueldos (él lo llama “contención salarial”), se promuevan leyes para despedir tranquilamente (él lo llama “flexibilidad laboral”) y destruyan los derechos laborales adquiridos en los últimos 100 años. En julio del 2012, apareció la noticia que cobra 1823 Euros por DIESTAS y manutención (lo cobran los diputados que viven fuera de Madrid), el problema es que él tiene 3 pisos en Madrid. Fue asesor de una empresa líder en energías renovables llamada Abengoa y hace poco ha conseguido subvenciones para Abengoa de 7.000 millones de Euros al año. El asunto fue tan descarado que el Ministro de Industria (mira quien habla), durante un consejo de ministros acusó a Montoro de favorecer descaradamente a su antigua empresa.
   Jorge Fernández Díaz: Ministro del Interior. Una persona muy religiosa y miembro supernumerario del Opus Dei (fuente: ABC, Eskup.com-El País). Para que se entienda un poco mejor su mentalidad, este señor piensa que se debería equiparar el Valle de los Caídos con el cementerio de la Playa de Normandía (recordamos que el Valle de los Caídos es donde el dictador Francisco Franco hizo un monstruoso monumento a él mismo y su futura tumba, y utilizó como mano de obra a esclavos, provenientes del bando que perdió la Guerra Civil española).
   Ana Mato: Ministra de Sanidad. Está relacionada con la secta Opus Dei (fuente: Eskup.com-El País) y super amiga de José María Aznar. En 2008 dijo en una entrevista a Punto Radio que “los niños andaluces son prácticamente analfabetos“. En 2011 volvió a la carga con sus manipulaciones y dijo que “los niños andaluces impartían las clases en el suelo” enseñando una foto en la que la maestra les estaba contando un cuento a los alumnos, y para hacerlo se sentaron todos en el suelo. Debe 196.000 euros de dos préstamos bancarios con el BBVA. Entre sus principales objetivos no está que la sanidad sea realmente pública, sino cambiar la “ley del aborto”, prohibir la investigación con células madre (las que podrían ayudar por ejemplo, que algunos discapacitados se recuperasen) y quitar la “ley de la dependencia” (son ayudas económicas -irrisorias- a quienes tengan personas a su cargo, por ejemplo discapacitados o ancianos con alzheimer). Su ex marido Jesús Sepúlveda, está relacionado con la trama Gürtel que le pagaban mensualmente, pero este dijo en el diario El Mundo, que ella no sabía nada, a pesar que tenían una cuenta bancaria conjunta que siguió activa tras la separación. 
 
   José Manuel García-Margallo: Ministro de asuntos exteriores y muy próximo a la secta Opus Dei (fuente: aquiconfidencial). Fue uno de los fundadores del Partido Popular del 1976 (junto con Pio Cabanillas y José María de Areilza, ambos altos funcionarios franquistas) y luego del Centro Democrático que acabó transformándose en la UCD de Adolfo Suárez. Lo primero que hizo al llegar como ministro fue nombrar como embajadores y altos cargos a todos sus fieles amigos del PP.
   Ana Pastor: Ministra de Fomento. Una persona muy religiosa y simpatizante con la secta Opus Dei (fuente: genoveses) y obsesionada para que deroguen la ley del aborto. Pertenece a la Fundación FAES (el presidente es Aznar) y es muy amiga de Rajoy. En 1997 fue la madrina política de Javier Rodrigo de Santos, un ultra católico al que catapultó como delegado en Baleares y acabó siendo Concejal de Urbanismo en Palma de Mallorca por el PP. Quién no lo recuerde, este señor tan católico que odiaba a los gays y se negaba a casarlos, se gastó 50.804 Euros del dinero público en locales de prostitución masculina y está condenado también por abusos de menores.
   José Manuel Soria: Ministro de Industria y Energía. Imputado en una trama de corrupción urbanística en Canarias y en cuatro escándalos de corrupción como los casos Faycan, Bango, Salmón y Eólico. Él fue el portavoz del gobierno en la defensa del cambio de ley sobre la elección del director de RTVE, con Zapatero el director se elegía por acuerdo entre tres quintas partes de la cámara de diputados, pero con esta nueva ley, el PP puede elegir a quien quiera con su mayoría absoluta (y es lo que han hecho, elegir a un fan del PP y destrozar la mejor televisión de España). Por otro lado, una de las primeras decisiones de J. Manuel Soria, fue prorrogar hasta 2019 la vida de la central nuclear de Garoña, cuando en teoría su máximo de vida era hasta el 2011. Recordemos que esta central nuclear de Garoña es exactamente del mismo modelo que la central nuclear japonesa de Fukushima, la misma cuyo reactor explotó en el año 2011.
   José Ignacio Wert: Ministro de Educación y cultura (y deportes). Es el experto en manipulación en el PP, cuando tienen un problema gordo él sabe como engañar a la gente para que desaparezca el problema. Sabe asesorar bien en estos temas, ya que ha trabajado en sitios tan dispares como de presidente de Demoscopia (instituto privado de encuestas), jefe de servicios de estudio en RTVE, profesor de sociología en la universidad, presidente de ESOMAR (investigadores de opinión y mercado), etc. Para tener una idea de su ideología, ha suprimido la asignatura llamada “Educación por la Ciudadanía” y ha favorecido que se financien colegios concertados de tipo religioso que en su mayoría pertenecen al Opus Dei. En esta labor no es ajena su pareja Edurne Uriarte. Adjunto al presidente del BBVA (Francisco González).
   Fátima Bañez: Ministro de Empleo. Cree firmemente que para generar empleo, hay que bajar los impuestos a las empresas (por ejemplo Telefónica, Endesa, etc). No sabemos si es también del Opus Dei, pero en junio del 2012 dijo que la “Virgen del Rocio ayudará a salir de la crisis” así que uno ya puede hacerse una idea de que pié calza. Desde luego como pretenda crear empleo rezando a la Virgen, vamos apañados.
Viendo el panorama podemos predecir que pasará en España, los bancos ganarán más poder del que ya tienen (léase Emilio Botín), entraremos en alguna guerra por cualquier excusa para comprar más armamento y al doble del precio normal, se promocionará la construcción de más nucleares, el trabajo se volverá más precario y temporal, se privatizará progresivamente la sanidad pública, se buscará la forma de criminalizar cualquier cosa “cultural” que no sea pagando, … ¿o quizás ya lo han hecho?
La guinda del pastel, el recién director de informativos de TVE (Televisión Española) Julio Somoano, era el presentador de los informativos de Tele Madrid, conocido por ser un informativo muy manipulado en beneficio del Partido Popular. Pues bien, hizo un master en la Universidad de Barcelona y presentó un trabajo final en el año 2005 que se titulaba “Estrategia de comunicación para el triunfo del Partido Popular en las próximas elecciones generales” y en el que explica con todo lujo de detalles como manipular la información para que el Partido Popular gane votos.

Otras noticias:Gallardón (Ministro de Justicia) condenado por okupa y moroso en 1995

Primicia: La Infanta no será juzgada y su caso quedará sobreseído

La Infanta no será juzgada y su caso quedará sobreseído... gracias a la 'doctrina Botín'. ¿Se pasará al Banco de Santander, en agradecimiento?


En elel autautauto de imputación de Cristina de Borbón se lee textualmente lo siguiente: “Como tales repartos [de dividendos en la sociedad Aizoon propiedad de Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina] no se han producido, resulta imposible determinar las cuentas que doña Cristina podría supuestamente haber defraudado a la Hacienda Pública en sus declaraciones de IRPF y si, en su caso, serían superiores a los 120.000 euros en cada ejercicio, debiendo a tal efecto estarse al volumen de disposiciones que haya realizado en cada año, aunque no parece probable que se haya alcanzado tal umbral”. La frase es clara: “No parece que se haya alcanzado tal umbral”. Si se confirmara esto, algo que ya lo está para la Agencia Tributaria, el delito fiscal se esfumaría.

La Ley de Enjuiciamiento Criminal dice en el capítulo del Procedimiento Abreviado, artículo 780 lo siguiente: “Si el juez de instrucción acordare que debe seguirse el trámite establecido en este capítulo, en la misma resolución ordenará que se dé traslado de las diligencias previas, originales o mediante fotocopia, al Ministerio Fiscal y a las acusaciones personadas, para que, en el plazo común de diez días, soliciten la apertura del juicio oral formulando escrito de acusación o el sobreseimiento de la causa o, excepcionalmente, la práctica de diligencias complementarias, en el caso del apartado siguiente”. Y en el artículo 781.2 establece: “Si el Ministerio Fiscal y el acusador particular solicitaren el sobreseimiento de la causa por cualquiera de los motivos que prevén los artículos 637 y 641, lo acordará el juez...”. El juez, pues, tiene que acordarlo.

Por su parte, el artículo 783 : “Solicitada la apertura del juicio oral por el Ministerio Fiscal o la acusación particular, el juez de instrucción la acordará, salvo que estimare que concurre el supuesto del número 2 del artículo 637 o que no existen indicios racionales de criminalidad contra el acusado, en cuyo caso acordará el sobreseimiento que corresponda conforme a los artículos 637 y 641”.

Es decir: se habla de la apertura de juicio oral solicitada por el Ministerio Fiscal o la acusación particular, y se habla de sobreseimiento solicitado por el Ministerio Fiscal y la acusación particular.

Pero este silencio de la ley respecto a la acusación popular fue aclarado por la Audiencia Nacional al abordar, en 2007, el caso de las cesiones de crédito. Al no acusar ni el Ministerio Fiscal ni la Abogacía del Estado, representante directo del presunto perjudicado (Hacienda), la Audiencia Nacional resolvió que Emilio Botín, presidente del Banco Santander, no podía sentarse en el banquillo por la acusación popular. Y el Tribunal Supremo ratificó esta posición.


En otros términos, la acusación popular no tenía capacidad por sí sola de conseguir la apertura de economonomonomonomíajuicio oral. Más tarde, el Tribunal Supremo hizo una excepción, sin derogar la nueva doctrina, en el caso del expresidente del Parlamento vasco Juan María Atutxa, al que condenó en enero de 2008 por desobediencia a instancias solamente de una acusación popular. Se estableció que en un asunto de interés general la ausencia del Ministerio Fiscal no era óbice para abrir juicio oral. Quedaría entonces por ver si el delito de blanqueo de capitales podría ser considerado interés general para obviar la ausencia de acusación del Ministerio Fiscal y la Abogacía del Estado. Si la Fiscalía y la Abogacía del Estado, que representan los intereses generales directamente perjudicados de la Hacienda, no acusan, el juez Castro, solamente con la petición de una acusación popular, no podría dictar el auto de apertura de juicio oral. Un auto que, según la ley, no puede ser recurrido.

Se fuga de la cárcel y regresa a las 20 horas por la ola de frío que azota EEUU

Robert Vick, un recluso de una cárcel de Kentucky, se fugó el domingo, pero volvió a la prisión por su propia voluntad. El fugado alegó, al entregarse , que no podía soportar las bajas temperaturas registradas por la ola polar que afecta Estados Unidos, y que alcanzaron los 20 grados bajo cero.
Escogió muy mal el momento para escapar de prisión: un detenido fugado de la prisión de Kentucky prefirió entregarse de nuevo a la policía para escapar así de la ola de frío polar que golpea a medio Estados Unidos.
Robert Vick, de 42 años, fugado este domingo del centro de detención de Blackburn, se presentó en el “Sunset Motel” de Lexington el lunes al mediodía, solicitando llamar a la policía, informó a la AFP Sherelle Roberts, portavoz de la policía de esta ciudad de Kentucky, en el centro-este de Estados Unidos.
El fugado indicó claramente a la recepcionista que quería entregarse debido a las temperaturas glaciales, añadió, precisando que hacía menos de -20 grados Celsius.
Vick fue puesto en observación algunas horas “debido a su exposición al frío” y llevado a la prisión de Blackburn de nuevo, según dijo el portavoz.
Más de la mitad de Estados Unidos se ha visto asolado por una ola de frío histórica, que arrastra vientos glaciares procedentes del polo Norte.

¿ Por qué no estalla una Revolución en España?



¿Te has preguntado alguna vez porqué nadie reacciona ante la infame oleada de opresión y abusos de todo tipo que estamos sufriendo?


¿No te produce perplejidad el hecho de que tras tantas y tantas revelaciones sobre casos de corrupción, injusticias, robos y burlas a la ley y a la población en general, a la cual se le ha robado literalmente el presente y el futuro, no suceda absolutamente nada?
¿Te has preguntado porqué no estalla una Revolución masiva y por qué todo el mundo parece estar dormido o hipnotizado?
Estos últimos años se han hecho públicas informaciones de todo tipo que deberían haber dañado la estructura del Sistema hasta sus mismísimos cimientos y sin embargo la maquinaria sigue intacta, sin ni tan solo un arañazo superficial.
Y esto pone de manifiesto un hecho extremadamente preocupante que está sucediendo justo ante nuestras narices y al que nadie parece prestarle atención.
El hecho de que SABER LA VERDAD YA NO IMPORTA
Parece increíble, pero los acontecimientos lo demuestran a diario.
La información ya no tiene relevancia
Desvelar los más oscuros secretos y sacarlos a la luz ya no produce ningún efecto, ninguna respuesta por parte de la población.
Por más terribles e impactantes que sean los secretos revelados.
Durante décadas hemos creído que los luchadores por la verdad, los informadores capaces de desvelar asuntos encubiertos o airear los trapos sucios, podían cambiar las cosas.
Que podían alterar el devenir de la historia.
De hecho, hemos crecido con el convencimiento de que conocer la verdad era crucial para crear un mundo mejor y más justo y que aquellos que luchaban por desvelarla eran el mayor enemigo de los poderosos y de los tiranos.
Y quizás durante un tiempo ha sido así.
Pero actualmente, la “evolución” de la sociedad y sobretodo de la psicología de las masas nos ha llevado a un nuevo estado de cosas.
Un estado mental de la población que no se habría atrevido a imaginar ni el más enajenado de los dictadores.
El sueño húmedo de todo tirano sobre la faz de la tierra: no tener que ocultar ni justificar nada ante su pueblo.
Poder mostrar públicamente toda su corrupción, maldad y prepotencia sin tener que preocuparse de que ello produzca ningún tipo de respuesta entre aquellos a los que oprime.
Ésta es la realidad del mundo en el que vivimos.
Y si crees que esto es una exageración, observa a tu alrededor.
El caso de España es palmario.
Un país inmerso en un estado de putrefacción generalizado, devorado hasta los huesos por los gusanos de la corrupción en todos los ámbitos: el judicial, el empresarial, el sindical y sobretodo el político.
Un estado de descomposición que ha rebosado todos los límites imaginables, hasta salpicar con su pestilencia a todos los partidos políticos de forma irreparable.
Y sin embargo, a pesar de hacerse públicos de forma continuada todos estos escándalos de corrupción política, los españoles siguen votando mayoritariamente a los mismos partidos, derivando, como mucho, algunos de sus votos a partidos subsidiarios que de ninguna manera representan una alternativa real.
Ahí está el alucinante caso de la Comunidad Valenciana, la región más representativa del saqueo desvergonzado perpetrado por el Partido Popular y donde, a pesar de todo, este partido de auténticos forajidos y bandoleros sigue ganando las elecciones con mayoría absoluta.
Una vergüenza inimaginable en cualquier nación mínimamente democrática.
Y desgraciadamente, el caso de Valencia es solo un ejemplo más del estado general del país: ahí tenemos el indignante caso de Andalucía dominada desde hace décadas por la otra gran mafia del estado, el PSOE, que junto con sus socios de los Sindicatos y el apoyo puntual de Izquierda Unida han robado a manos llenas durante años y años.
O el caso de Cataluña con Convergencia y Unió, un partido de elitistas ladrones de guante blanco, por poner otro ejemplo más.
Y es que podríamos seguir así por todas las comunidades autónomas o por el propio gobierno central, donde las dos grandes familias político-criminales del país, PP y PSOE, se han dedicado a saquear sin ningún tipo de recato.
Y a pesar de hacerse públicos todos estos casos de corrupción generalizada; a pesar de revelarse la implicación de las altas esferas financieras y empresariales, con la aquiescencia del poder judicial; a pesar de demostrarse por activa y por pasiva que la infección afecta al Sistema en su generalidad, en todos los ámbitos, imposibilitando la creación de un futuro sano para el país; a pesar de todo ello, la respuesta de la población ha sido…no hacer nada.
La máxima respuesta de la ciudadanía ha sido “ejercer el legítimo derecho de manifestación”, una actividad muy parecida a la que hace la hinchada cuando su equipo de fútbol gana una competición y sale en masa a la calle para celebrarlo.
Es decir, nadie ha hecho nada efectivo por cambiar las cosas, excepto picar cacerolas.
Y el caso de la corrupción política desvelada en España y la nula reacción de la población es solo un ejemplo de entre muchos tantos a lo largo y ancho del mundo.
Ahí está el caso del deporte de masas, azotado como está por la sospecha de la corrupción, de la manipulación y del dopaje y por la más que probable adulteración de todas las competiciones bajo el control comercial de las grandes marcas…y a pesar de ello, sus audiencias televisivas y su seguimiento no solo no se ve afectado, sino que sigue creciendo cada vez más y más y más…
Pero todos estos casos empequeñecen ante la gravedad de las revelaciones hechas por Edward Snowden y confirmadas por los propios gobiernos, que nos han dicho, a la cara, con luz y taquígrafos, que todas nuestras actividades son monitoreadas y vigiladas, que todas nuestras llamadas, nuestra actividad en redes sociales y nuestra navegación en Internet es controlada y que nos dirigimos inexorablemente hacia la pesadilla del Gran Hermano vaticinada por George Orwell en “1984”.
Y lo que es más alucinante del caso: una vez “filtradas” estas informaciones, nadie se ha preocupado de rebatirlas.



¡Ni mucho menos!
Todos los medios de comunicación, los poderes políticos y las grandes empresas de Internet implicadas en el escándalo han confirmado públicamente este estado de vigilancia como algo real e indiscutible.
Como mucho han prometido, de forma poco convincente y con la boca pequeña que no van a seguir haciéndolo…
¡Incluso se han permitido el lujo de dar algunos detalles técnicos!
¿Y cuál ha sido la respuesta de la población mundial cuando se ha revelado esa verdad?
¿Cuál ha sido la reacción general al recibir estas informaciones?
Ninguna.
Todo el mundo sigue absorto con su smartphone, sigue revolcándose en el dulce fango de las redes sociales y sigue navegando las infestadas aguas de Internet sin mover ni una sola pestaña…
Así pues, ¿De qué sirve saber la verdad?
En el caso hipotético de que Edward Snowden o Julian Assange sean personajes reales y no creaciones mediáticas con una misión oculta, ¿De qué habrá servido su sacrificio?
¿Qué utilidad tiene acceder a la información y desvelar la verdad si no provoca ningún cambio, ninguna alteración, ni ninguna transformación?
¿De qué sirve saber de forma explícita y documentada que la energía nuclear solo nos puede traer desgracias, como nos demuestran los terribles accidentes de Chernobyl y Fukushima, si tales revelaciones no surten ni el más mínimo efecto?
¿De qué nos sirve saber que los bancos son entidades criminales dedicadas al saqueo masivo si seguimos utilizándolos?
¿De qué nos sirve saber que la comida está adulterada y contaminada por todo tipo de productos tóxicos, cancerígenos o transgénicos si seguimos comiéndola?
¿De qué nos sirve saber la verdad sobre cualquier asunto relevante si no reaccionamos, por más graves que sean sus implicaciones?
No nos engañemos más, por duro que sea aceptarlo.
Afrontemos la realidad tal y como es.
En la sociedad actual, saber la verdad ya no significa nada
Informar de los hechos que verdaderamente acontecen, no tiene ninguna utilidad real
Es más, la mayoría de la población ha llegado a tal nivel de degradación psicológica que, como demostraremos, la propia revelación de la verdad y el propio acceso a la información refuerzan aún más su incapacidad de respuesta y su atonía mental.
La gran pregunta es: ¿POR QUÉ?
¿Qué nos ha conducido a todos nosotros, como individuos, a este estado de apatía generalizado?
Y la respuesta, como siempre sucede cuando nos hacemos preguntas de este calado, resulta de lo más inquietante.
Y está relacionada, directamente, con el condicionamiento psicológico al que está sometido elIndividuo en la sociedad actual.
Pues los mecanismos que desactivan nuestra respuesta al acceder a la verdad, por más escandalosa que ésta resulte, son tan sencillos como efectivos.
Y resultan de lo más cotidiano.
Simplemente todo se basa en un exceso de información
En un bombardeo de estímulos tan exagerado que provoca una cadena de acontecimientos lógicos que acaban desembocando en una flagrante falta de respuesta.
En pura apatía.
Y para luchar contra este fenómeno, resulta clave saber cómo se desarrolla el proceso…

¿CÓMO SE DESARROLLA EL PROCESO?
Para empezar, debemos entender que todo estímulo sensorial que recibimos está cargado de información.
Nuestro cuerpo está diseñado para percibir y procesar todo tipo de estímulos sensoriales, pero la clave del asunto radica en la percepción de información de carácter lingüístico, entediendo por “lingüistico”: todo sistema organizado con el fin de codificar y transmitir información de cualquier clase.
Por ejemplo, escuchar una frase o leerla implica una entrada de información en nuestro cerebro, de caracter lingüístico.
Pero también lo implica ver el logo de una empresa, escuchar las notas musicales de una canción, ver una señal de tráfico o oir la sirena de una ambulancia, por poner algunos ejemplos…
Una persona en el mundo actual, está sometida a miles y miles de estímulos lingüisticos de este tipo a lo largo de un día normal, muchos de ellos percibidos de forma consciente, pero la inmensa mayoría percibidos de forma inconsciente, que deben ser procesados por nuestro cerebro.
El proceso de captación y procesamiento de esta información lo podríamos dividir básicamente en 3 fases: percepción, valoración y respuesta
Percepción
Sin lugar a dudas, formamos parte de la generación con mayor capacidad de procesamiento de información a nivel cerebral de la toda historia de la humanidad, con muchísima diferencia, sobretodo a nivel visual y auditivo.
Es más, a medida que nacen y crecen nuevas generaciones, éstas adquieren una mayor velocidad de percepción de información.
Una muestra de ello la podemos encontrar en el propio cine.
Visualiza un antiguo western de John Wayne, en una secuencia cualquiera de acción, como por ejemplo, un tiroteo.
Y después visualiza una secuencia de un tiroteo o de una persecución de coches en una película actual.
Cualquier secuencia de acción de una película actual está trufada de sucesiones rapidísimas de planos de corta duración.
En tan solo 3 o 4 segundos verás diferentes planos: la cara del protagonista conduciendo, la del acompañante gritando, la mano en el cambio de marcha, el pie pisando el pedal, el coche esquivando un peatón, el perseguidor que derrapa, el malo que agarra la pistola, como dispara por la ventanilla, etc…y cada plano habrá durado apenas décimas de segundo.
Las imágenes se suceden a toda velocidad como los disparos de una ametralladora.
Y sin embargo eres capaz de verlas todas y procesar el mensaje que contienen.
Ahora ponte la película de John Wayne.
No encontrarás sucesiones de planos a ritmo de ametralladora, sinó sucesiones de planos mucho más largos en duración y con mayor tamaño de campo visual.
Probablemente, un espectador de la época de John Wayne se habría mareado viendo una película actual, pues no estaría acostumbrado a procesar tanta información visual a tanta velocidad.
Esto es un ejemplo sencillo del bombardeo de información al que está sometido el cerebro de alguien en la actualidad, en comparación con el de una persona de hace tan solo 50 años.
Añádele a esto todas las fuentes de información que te rodean, como la televisión, la radio, la música, la omnipresente publicidad de todo tipo, las señales de tráfico, los diferentes y variados ropajes que viste cada una de las personas con las que te cruzas por la calle y que representan, cada uno de ellos una serie de códigos lingüísticos para tu cerebro, la información que ves en tu móvil, en la tablet, en internet y añádele, además, tus compromisos sociales, tus facturas, tus preocupaciones y los deseos que te han programado tener, etc, etc, etc…


Se trata de una auténtica inundación de información que debe procesar tu cerebro continuadamente.
Y todo ello en un cerebro del mismo tamaño y capacidad que el de ese espectador de los westerns de John Wayne hace 50 años.
Por lo visto, parece que nuestro cerebro tiene capacidad suficiente para percibir tales volúmenes de información y comprender los mensajes asociados a esos estímulos.
Ahí no radica el problema.
De hecho parece que nuestro cerebro disfruta con ello, pues nos hemos convertido en adictos al bombardeo de estímulos.
El problema aparece en la siguiente fase.
Valoración
Es cuando debemos valorar la información recibida, es decir, cuando llega la hora de juzgar y analizar sus implicaciones, que nos topamos con nuestras limitaciones.
Porque, literalmente, no disponemos de tiempo material para hacer una valoración en profundidad de esa información.
Antes de que nuestra mente, por sí misma y con criterios propios, pueda juzgar de forma más o menos profunda la información que recibimos, somos bombardeados por una nueva oleada de estímulos que nos distraen e inundan nuestra mente.
Es por esta razón que nunca llegamos a valorar en su justa medida, la información que recibimos, por importantes que sean sus posibles implicaciones.
Para comprenderlo mejor, vamos a utilizar una analogía, en forma de pequeña historia.
Imaginemos a una persona muy introvertida, que pasa la mayor parte de su tiempo encerrada en casa.
Prácticamente no tiene amigos ni entabla relaciones sociales de ningún tipo.
Ahora supongamos que esa persona baja al supermercado a comprar una botella de leche y cuando va a pagarla, se le cae al suelo y la rompe, causando gran estruendo y manchando su ropa a ojos de todos los clientes y de la cajera.
Cuando esa persona vuelva a su casa, aislada de toda relación y estímulo social, probablemente dará un gran valor a lo acontecido en el supermercado.
Se preguntará por qué le cayó la leche y qué movimiento en falso realizó para que eso sucediera; se preguntará si fue culpa suya o fue culpa de la botella que era demasiado resbaladiza; analizará en su cabeza la mirada de la cajera y los gestos y comentarios de todos y cada uno de los clientes; incluso observará las manchas en su ropa e intentará adivinar lo que pensaban sobre ella las demás personas al verla en esa situación.
Se sentirá ridícula y juzgará aquel acontecimiento meramente anecdótico como mucho más importante de lo que realmente es.
Simplemente porque para ella, ese ridículo en el supermercado será el gran acontecimiento social del día o de la semana.
Y quizás no lo olvide nunca más en su vida.
Ahora sustituyamos a la persona introvertida y sin relaciones por un modelo opuesto. Una persona extrovertida, que pasa el día entero rodeada de gran cantidad de personas y acontecimientos, interactuando frenéticamente con clientes y compañeros de trabajo, hablando por teléfono, concertando citas, comprando, vendiendo, haciendo reuniones, riendo, enfadándose y rematando el día tomando copas con los amigos.
Supongamos que esta persona va a comprar la leche y también se le cae causando gran estruendo y manchándose la ropa.
La valoración que hará del hecho será meramente anecdótica, pues representará un evento más de entre los muchos acontecimientos de carácter social que experimenta a lo largo de la jornada.
Y en pocas horas se habrá olvidado de lo sucedido.
Una persona en la sociedad actual se asemeja mucho al segundo modelo, sometida a gran cantidad de estímulos sensoriales, sociales y lingüísticos.
Para nosotros, toda información recibida es rápidamente digerida y olvidada, arrastrada por la corriente incesante de información que entra en nuestro cerebro como un torrente.
Porque vivimos inmersos en la cultura del twit, un mundo donde toda reflexión sobre un evento dura 140 caracteres.
Y esa es la profundidad máxima a la que llega nuestra limitada capacidad de análisis.
Es por esta razón, por nuestra impotencia a la hora de valorar y juzgar por nosotros mismos el volumen de información al que estamos sometidos, que la propia información que nos es transmitida lleva incorporada la opinión que debemos tener sobre ella, es decir, aquello que deberíamos pensar tras realizar una valoración profunda de los hechos.
Es decir, el emisor de la información le ahorra amablemente al receptor el esfuerzo de tener que pensar.
Ese es el procedimiento que utilizan los grandes medios de comunicación y en un mundo con individuos auténticamente pensantes sería calificado de manipulación y lavado de cerebro
La televisión es un claro ejemplo de ello.
Fijémonos en un noticiario cualquiera.
Todas las noticias de todos las cadenas estan narradas de forma tendenciosa, de manera que contengan en su redactado y presentación no solo la información que debe ser transmitida, sinó la opinión que debe generar en el espectador.
O más claramente aún, el ejemplo de las omnipreentes tertulias políticas, donde los tertulianos son calificados como “generadores de opinión”.
Es decir, su función es generar la opinión que deberías fabricar por tí mismo.
Así pues, el bombardeo contínuo e incesante de información en nuestro cerebro nos impide juzgar adecuadamente el valor de los hechos, con criterio propio y según nuestros códigos internos.
Nos quita el tiempo que deberíamos tomarnos para sopesar las consecuencias de un acontecimiento y lo fragmenta en pedacitos de 140 caracteres y con ello, convierte en breve y superficial cualquier juicio que emitamos sobre una información recibida.
Resumiendo: nos hace pensar “en titulares” y por norma general, esos titulares ni tan solo los pensamos nosotros mismos, sino que nos son inoculados con la propia información.
Respuesta
Una vez reducido a la mínima expresión nuestro tiempo de valoración personal de los hechos, entramos en la fase decisiva del proceso, aquella en que nuestra posible respuesta queda anulada.
Aquí entran en juego las emociones y los sentimientos, el motor de toda respuesta y acción.
Y es que al fragmentar y reducir nuestro tiempo dedicado a juzgar una información cualquiera, también reducimos la carga emocional que asociamos a esa información.
Observemos nuestras propias reacciones: podemos indignarnos mucho al conocer una noticia cualquiera, ofrecida en un noticiario, como por ejemplo el desahucio forzoso de una familia sin recursos, pero al cabo de unos segundos de recibir esa información, somos bombardeados por otra información distinta que nos lleva a sentir otra emoción superficial diferente, olvidando así la emoción anterior.
Para decirlo de forma gráfica y clara: de la misma manera que nuestra capacidad de juicio y análisis queda reducida a un twit, nuestra respuesta emocional queda reducida a un emoticono
Y aquí es donde reside la clave del asunto.
Es en este punto donde queda desactivada nuestra posible respuesta.
Para comprenderlo mejor, volvamos a la analogía de las personas introvertida y extrovertida que rompían la botella de leche en el supermercado.
La persona introvertida encerrada en su hogar, que ha otorgado un valor más profundo a los hechos acontecidos en el supermercado seguirá dándole vueltas al asunto una y otra vez.
Es decir, no olvidará fácilmente las emociones vinculadas al ridículo que sintió en ese momento y con mucha probabilidad, esa exposición continuada a sus propias emociones acabará desembocando en un sentimiento de incomodidad ante la posibilidad de volver al lugar de los hechos.
Así pues, es muy posible que esa persona no vuelva durante un tiempo a comprar en ese supermercado, aunque eso implique que ha que ir bastante más lejos a comprar la leche.
Hasta el punto de llegar a fabricar un sentimiento de repulsa hacia el propio establecimiento y las personas que la vieron hacer el ridículo.
Es decir, la energía emocional que habrá volcado sobre ese hecho concreto, habrá terminado desembocando en una reacción efectiva ante el hecho en sí.
Sin embargo, la persona extrovertida volverá sin ningún problema al supermercado a comprar leche, pues en su mente, el suceso llevará asociada muy poca carga emocional.
Como mucho, quizás se ruborice un poco al ver a la cajera o a algún cliente.
Es decir, la persona extrovertida, no emprenderá acciones efectivas y tangibles derivadas del suceso de la botella de leche.
Más allá de las valoraciones que hagamos sobre estos personajes inventados, estos ejemplos nos sirven para demostrar que el bombardeo incesante de información al que estamos sometidos acaba desembocando en una fragmentación de nuestra energía emocional y por ello acabamos ofreciendo una respuesta superficial o nula.
Una respuesta que en momentos como el que vivimos, intuímos debería ser mucho más contundente y que sin embargo, no llegamos a generar porque carecemos de energía suficiente para hacerlo.
Y todos observamos desesperados a los demás y nos preguntramos “¿Por qué no reaccionan? ¿Por que no reacciono yo?”
Y esa impotencia desemboca, al final, en una sensación de frustración y apatía generalizadas.
Ésta parece ser la razón básica por la que no se produce una Revolución cuando, por la lógica propia de los acontecimientos, debería producirse.
Se trata pues, de un fenómeno meramente psicológico
Éste es el mecanismo básico que aborta toda respuesta de la población ante los continuos abusos recibidos.
La BASE sobre la que se sustentan todas las manipulaciones mentales a las que estamos sometidos actualmente.
El mecanismo psicológico que mantiene a la población idiotizada, dócil y sumisa
Lo podríamos resumir así:
El excesivo bombardeo de información nos impide tomarnos el tiempo necesario para otorgar el valor adecuado a cada información recibida y con ello, nos impide asociarle la suficiente carga emocional como para generar una reacción efectiva y real
¿CONSPIRACIÓN O FENÓMENO SOCIAL?

Poco importa si todo esto forma parte de una gran conspiración para controlarnos o si hemos llegado a este punto por la propia evolución de la sociedad, porque las consecuencias son exactamente las mismas: los más poderosos harán lo posible por mantener estos mecanismos en funcionamiento; incluso fomentarán tanto como puedan su desarrollo, simplemente porque les beneficia.
De hecho, la propia revelación de la verdad favorece estos mecanismos.
A los más poderosos ya no les importa mostrarse tal y cómo son ni desvelar sus secretos, por sucios y oscuros que éstos sean.
Revelar estas verdades ocultas contribuye en gran medida a aumentar el volumen de información con el que somos bombardeados.
Cada secreto sacado a la luz crea nuevas oleadas de información, que puede ser manipulada e intoxicada con datos adicionales falsos, contribuyendo con ello a la confusión y al caos informativo y con ello a nuevas oleadas secundarias de información que nos aturdan aún mas y nos suman más profundamente en la apatía.
Si combinamos esta apatía, fruto de la poca energia emocional con la que intentamos responder, con las tremendas dificultades que el propio sistema nos pone a la hora de castigar a los responsables, se generan nuevas oleadas de frustración, cada vez más acusadas, que nos llevan, paso a paso, a la rendición definitiva y a la sumisión absoluta.
Así pues, no lo dudes: a las personas que ostentan el poder les interesa bombardearte con enormes volúmenes de información lo más superficial posible
Porqué una vez instaurada en la sociedad esta forma de interactuar con la información recibida, todos nosotros nos convertimos en adictos a ese incesante intercambio de datos.
El bombardeo de estímulos representa una auténtica droga para nuestro cerebro, que cada vez necesita más velocidad en el intercambio de informaciones y exige menos tiempo para tener que procesarlas.
Nos sucede a todos: cada vez nos cuesta más dedicar tiempo a leer un artículo largo cargado de información estructurada y razonada.
Exigimos que sea más resumido, más rápido, que se lea en una sola línea y que se ingiera como una pastilla y no como un ágape decente.
Nuestro cerebro se ha convertido en un drogadicto de la información rápida, en un yonqui ávido de contínuos chutes de datos que ingerir, a poder ser pensados y analizados por cualquier otro cerebro, para no tener que hacer el esfuerzo de fabricarnos una compleja y contradictoria opinión propia.
Porque odiamos la duda, pues nos obliga a pensar.
Ya no queremos hacernos preguntas.
Solo queremos respuestas rápidas y fáciles.
Somos y queremos ser antenas receptoras y replicadoras de información, como meros espejos que rebotan imágenes externas.
Pero los espejos son planos y no albergan más vida en ellos que la que reflejan proviniendo del exterior.
Hacia ahí se dirige el ser humano de forma acelerada.
¿Vamos a permitirlo?
CONCLUSIÓN
Quizás todo lo expuesto anteriormente no es lo que querías escuchar.
Es poco estimulante y resulta algo complicado y farragoso, pero las realidades complejas no pueden reducirse a un ingenioso titular en forma de twit.
Para emprender una transformación profunda de nuestro mundo, para iniciar una auténtica Revoluciónque lo cambie todo y nos lleve a una realidad mejor, deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, hasta la sala de máquinas, donde estan en marcha todos los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos.
Ahí es donde se está dirimiendo la auténtica guerra por el futuro de la humanidad
Nadie nos salvará desde un púlpito con brillantes proclamas y promesas de una sociedad más justa y equitativa.
Nadie nos salvará sólo contándonos la supuesta verdad, ni desvelando los más oscuros secretos de los poderes en la sombra.
Como acabamos de ver, la información y la verdad ya no tienen importancia, porque nuestros mecanismos de respuesta están averiados.
Debemos descender hasta ellos y repararlos; y para conseguirlo, debemos saber cómo funcionan.
Para ello no será necesario hacer un complejo curso de psicología: observando con atención y razonando por nosotros mismos podemos conseguirlo.
Porque no se trata de algo esotérico ni fundamentado en creencias extrañas de carácter Místico, Religioso o New Age.
Es pura lógica: No hay revolución posible sin una transformación profunda de nuestra psique a nivel individual.
Porque nuestra mente está programada por el Sistema.
Y por lo tanto, para cambiar ese Sistema que nos aprisiona, antes debemos desinstalarlo de nuestra mente.
¿Tú lo vas a hacer?